U7- PATRIMONIO CULTURAL

La historia es una parte importante de la base de nuestra sociedad, nuestra cultura, es por esa razón que los bienes culturales hay que preservarlos para saber qué pasó, por qué y cómo avanzar.
El patrimonio cultural es el conjunto de bienes que comprende los monumentos, los conjuntos y los lugares (RAE).
Son estos bienes culturales los que definen nuestra identidad cultural.
Por desgracia, a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial gran parte del patrimonio cultural de muchos países se perdieron o destruyeron por lo que era necesario recuperar y reconstruirlos.
Por otra parte, a consecuencia del gran desarrollo industrial, las actividades de otros sectores pasaron a un segundo plano lo que causó un desprecio destacable hacia ellos pero, tiempo después despertó el interés hacia ellos.
La historia tradicional está repleta de grandes acontecimientos políticos, bélicos, descubrimientos científicos… es por esta razón que el monumento marcó tendencia, en cambio la historia nueva se enfoca en la vida cotidiana.
La UNESCO coloca a la arquitectura tanto en monumentos como en conjuntos, es decir, la arquitectura es una parte esencial en nuestra historia, en ella se cuentan historias, sentimientos, descubrimientos, etc.
Antes de conservar, en este caso específico, la arquitectura primero debemos clasificar que valor tiene, si es cultural, artístico, histórico… Es necesario conocer la obra, y qué es lo que aporta antes de realizar cualquier trabajo en ella.
En el patrimonio arquitectónico no solo hay que tener en cuenta lo físico sino que también sus valores, debemos conocer: su materia, sus técnicas constructivas, sus formas y dimensiones, los colores, los materiales, las texturas, el carácter, el uso, el entorno y sus significados. En resumen, a la hora de conservar la arquitectura no podemos quitarle la esencia.
Ahora bien, cómo podemos conservar el patrimonio cultural, primero de todo hay que tener en cuenta unos instrumentos legislativos y unas acciones de intervención.
Tres puntos a tener en cuenta dentro del mundo de las leyes son: proteger, inventariar y catalogar.

Preservar:
Proteger y cuidar un edificio o elemento arquitectónico histórico para garantizar su estado a largo plazo de este modo podemos evitar el deterioro de la obra.
Mantener:
Realizar intervenciones regulares y preventivas en edificios históricos para conservar su estado funcional y su integridad física esto incluye tareas como: la limpieza, el control de humedad, la reparación de grietas menores, etc.
Consolidar:
Fortalecer materiales o estructuras que forman parte de un edificio patrimonial y que presentan debilidad o riesgo de colapso.
Reparar:
Arreglar daños específicos en un edificio patrimonial, devolviendo su funcionalidad o corrigiendo sus partes dañas sin necesidad de que se quede en su estado original.
Restaurar:
Intervenir en un edificio o elemento arquitectónico para devolverlo a un estado que refleje con precisión su condición histórica original. Para ello es necesario investigar los materiales y técnicas del periodo original para garantizar autenticidad.
Rehabilitar:
La rehabilitación de un edificio patrimonial se basa en adaptarlo para poder utilizarlo en el presente, asegurando al mismo tiempo la conservación de su valor histórico y arquitectónico.
Reconstruir:
Volver a construir un edificio o parte de él que ha sido destruido total o parcialmente, basándose en registros históricos, planos, fotografías o restos existentes. Esta práctica se realiza con cuidado para mantener la esencia del edificio.
Anastilosis:
Este concepto se basa en reconstruir el edificio o monumento arquitectónico utilizando fragmentos originales que aún existen, de ese modo podemos garantizar la autenticidad de la obra.
Ripristinar:
Devolver un edificio o parte de él a su estado funcional y visual original, es decir es similar a restaurar, pero con un enfoque en garantizar tanto la funcionalidad como la apariencia histórica.